Por qué el specialty no es esnobismo
A veces parece que el specialty es para quien distingue al primer sorbo notas de mandarina, miel y chocolate con leche. En realidad nos importa otra cosa: que notes que esta taza no se parece al café amargo del bar de la esquina o de la máquina de oficina. Si lo sentiste — ya estás en el tema.
Nadie tiene que nombrar todos los sabores a la primera (ni a la segunda, ni a la décima). Decir con honestidad “todavía no lo capto, pero algo es distinto” está bien. El café para nosotros es interés y gente: quién cultivó, quién tostó, quién preparó, quién toma. Un asunto compartido, no un club de elegidos.