Por qué el café no crece en todos lados
El café es exigente. No le alcanza con “calor y sol”, sino con condiciones bastante concretas.
Temperatura — estable durante el año, unos 18–24 °C. Eso se da en la franja entre los trópicos de Cáncer y Capricornio. Más arriba o más abajo ya es estrés para la planta.
Altura. En la montaña y en laderas hace más frío. Ahí la baya madura más lento, acumula más azúcares y sabores complejos. Además nieblas, humedad, diferencia día/noche — todo eso marca el carácter de la taza.
Suelo — suelto y rico en minerales. Lo ideal es volcánico: poroso y cargado. Por eso el café crece en Brasil, Colombia, Etiopía, Kenia, Costa Rica, El Salvador y otros países del “cinturón del café”, y no en cualquier zona cálida. El grano verde antes de tostar huele a arveja, pasto y ácidos clorogénicos — otro mundo del que después del tostado sale el aroma que conocemos.
La geografía es parte del sabor. Nosotros importamos sobre todo de Colombia — de las regiones y fincas donde la naturaleza le da al café chance de abrirse —, tostamos y llevamos a los locales con toda la información de origen. Si necesitás asesoramiento por lotes y terruño — escribinos.